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Revolution OS

Revolution OS es un documental sobre el mundo del Software Libre, con
más contenido y más actual que The Code, ya comentado con
anterioridad. Tiene un montaje muy bueno y resulta bastante ameno, por
lo que recomiendo su visualización. Aparecen los principales actores
de la historia de este sector como Eric S. Raymond, Bruce Perens,
Richard Stallman o Linus Torvalds. También hablan los representantes
de grandes empresas como Cygnus y VA Linux.

La primera parte introduce al público en el contexto del Software
Libre, tratando los inicios de Richard M. Stallman, los orígenes de
Linux y la definición de la Open Source, parte que también abarca la
discreta rivalidad entre la FSF y la OSI. Bruce Perens, autor de las
Debian Guidelines y co-autor de la Open Source Definition, no oculta
que su trabajo se sostenta sobre la obra de RMS y añade una frase que
me ha resultado curiosa, donde describe que la diferencia entre él y
RMS es que este último quiere que todo el software sea libre mientras
que él es partidario de la convivencia con programas propietarios. Mi
traducción de esta parte es que RMS es aférrimo a licencias GPL
mientras que él se decanta por el uso de licencias más permisivas.

Lo que en mi opinión hace que este documental sea muy completo, es
cómo trata el negocio que se ha ido formando en torno al Software
Libre. Cygnus solutions, cuyo representante en el documental es su
co-foundador Michael Tiemann, fue la empresa pionera en este
mercado. Resulta gracioso en sus inicios no daba ninguna información
sobre su modelo de negocio, con el fin de evitar burlas por la
competencia tradicional. Sin embargo, fue adquiriendo un gran éxito
hasta convertirse en referente para todas las que vendrían
después. También aparecen otras empresas como VA Linux -dedicada al
hardware- cuya salida a bolsa tuvo un éxito sin precedentes o la
siempre presente Red Hat. Apache también adquiere un papel
protagonista en el hilo del documental. De él se dice que fue el
reclamo para que numerosas empresas decidieran migrar a Linux. Esto
explica el gran poder que tiene este sistema en los servidores
actuales. La migración se puede explicar con la “ley de los beneficios
atractivos” de Clayton Christensen. La introducción de un producto sin
coste (Apache) en la cadena de producción permitía que los costes
asociados al servidor web se repartieran entre el resto de actores
implicados. Se abarcan otros temas referentes a las comunidades y a
los Grupos de Usuarios de Linux, pero no entraremos en más
detalle.

Diez años después de la realización de este documental podemos decir
que este sistema “revolucionario” deja un sabor agridulce. No se puede
dudar la alta cuota de mercado existente en dispositivos embebidos y
servidores, o incluso en móviles, gracias a la llegada del Android de
Google. Sin embargo, en entornos de escritorio, el omnipresente
Windows sigue teniendo un poder enorme, de tal magnitud que incluso
resulta complicado comprar una máquina que no lo lleve preinstalado. A
este hecho se une el crecimiento de Apple, que gracias a un gran
trabajo en hardware, software y sobre todo en marketing, está
incrementando su popularidad. Es uno de los pocos casos en que un
proyecto privativo está ganando adeptos frente al monopolio de otro
proyecto de misma índole. Las cuotas de usuarios Linux, a pesar de la
gran variedad de distribuciones existentes, se mueven en torno al
1%. Independientemente de este dato, no hay que olvidar que el
Software Libre es un sector en pleno auge, que ofrece numerosas
ventajas sobre el modelo tradicional y que tiene como abanderados a
grandes profesionales del sector. Pero sobre todo, si hay algo en lo
que este paradigma destaca es en el poder que ofrece la Comunidad.

Desde su nacimiento, la licencia GPL ha generado cierta
controversia. La principal crítica iba dirigida hacia la imposición de
redistribuir las obras derivadas bajo los mismos términos. Esta
práctica, conocida como Copyleft, pretendía fomentar la extensión del
Software Libre, pero algunos desarrolladores vieron en esta idea una
limitación de la libertad. La libertad para crear obras privativas o
bajo otros términos distintos a los de la GPL. Tal y como argumenta
Richard M. Stallman (RMS) en su artículo “Copyleft: Pragmatic
Idealism”, la licencia GNU GPL no es la típica persona tolerante
(Mr. Nice Guy), dice “no” a muchas de las cosas que la gente quiere
hacer.

Algunas personas sostienen que el Copyleft no permite a los
desarrolladores de software propietario entrar en la comunidad. En
este punto estoy a favor de la opinión de RMS: si esos desarrolladores
no entran es porque no quieren. El Software Libre se basa en una serie
de libertades y esas personas no tienen la menor intención de
seguirlas ni de colaborar con la comunidad. Las obras derivadas no
podrán ser retutilizadas por otros usuarios ni se podrá aprender de
ellas, al no disponerse del código fuente. El Copyleft, representado
en su máxima expresión con la GPL, se adapta realmente bien al
idealismo libertario que busca la FSF.

Elegir una licencia correctamente es todo un arte. Nunca se debe
escoger precipitadamente, hay que pensar que licencia beneficia más a
los objetivos del proyecto. Si la meta es puramente ética, una
licencia robusta GPL es más que adecuada. Si lo que se busca es
reconocimiento del autor, se podría pensar en una licencia
minimalista, ya que el fin es que llegue al mayor número de usuarios
posible. Por último comentar que no hay que pensar en GPL de manera no
comercial. No hay más que echar un vistazo al proyecto MySQL para
encontrar los ingresos millonarios que le permite su uso. De haber
utilizado una licencia permisiva se hubiese dado otro caso bien
distinto.

Durante los últimos meses me he topado varias veces con los términos
“Free Software” y “Open Source”, principalmente por estar cursando una
asignatura sobre Software Libre, hecho que ha desembocado en la
creación de este blog. El primero de los términos es originario de la
Free Software Foundation (FSF) mientras que el segundo es mantenido
por la Open Source Initiative (OSI). Cada organización tiene una
definición sobre el término adoptado, que es el medio que permite
decidir si una licencia es aceptada o no. La Free Software Definition
se basa en 4 libertades y es bastante genérica, mientras que la Open
Source Definition, basada en las Debian Guidelines, es más detallada,
lo que facilita contrastar las licencias. Sin entrar en más detalle
sobre las definiciones, el resultado es que ambos grupos aceptan
prácticamente las mismas licencias salvo excepciones muy puntuales.

La diferencia entre las dos entidades radica en su enfoque ante el
Software Libre. La FSF se centra en la libertad del usuario frente a
cualquier otro factor. Es un enfoque eminentemente ético. Por su
parte, la OSI adopta una visión más práctica donde tiene cabida el
mundo de los negocios. ¡Pero ojo! ni la FSF pone restricciones sobre
lo comercial ni la OSI compromete las cuatro libertades
básicas. Podemos afirmar así que Free Sofware y Open Source recogen
los mismos principios y las mismas metas. La única variación es dónde
reside el énfasis y esto se nota en los movimientos asociados a cada
organización.

Con el fin de decidir qué posición es mejor, he estado echando un
vistazo al artículo de Richard M. Stallman (RMS) Why “Free Software”
is Better than “Open Source”. Suena neutral, ¿verdad? Lo primero que
llama la atención es que ambas entidades se tienen un gran respeto. A
pesar de ser competidoras directas no tienen problemas en trabajar
juntas en ciertos proyectos. Me gustaría ver esta situación en otros
sectores de la sociedad. El artículo se centra en los problemas
asociados a los términos Free y Open. El primero supone una ambigüedad
entre gratis y libre. Que el Software Libre se pueda obtener, por
regla general, sin coste alguno, no ayuda demasiado. Pero bueno, es
una barrera que se puede sortear una vez se conciencia al usuario de
ello. Lo que sí resulta más complicado es presentarte en una empresa y
tratar de hacer negocio con la libertad como estandarte. El mundo
comercial no quiere complicarse con aspectos éticos. RMS es consciente
de estos problemas y por ello alaba la labor de la OSI y su
movimiento, que ha supuesto un gran crecimiento para la comunidad del
Software Libre al conseguir entrar de lleno en lo comercial. No
obstante, RMS se mantiene firme en que al igual que el Free Software
tenía la problemática del precio, en el Open Source no todo era tan
positivo. Este movimiento supuso un coladero de empresas que se
colgaran el distintivo OS, argumentando aberraciones como que ofrecían
a su grupo de pruebas el código fuente para que encontrasen más
fallos, aunque el código liberado fuese 100% privativo. Se perdía por
completo el principio de libertad con el que nació el proyecto GNU.

En mi opinión, decidir que movimiento es el más apropiado es una
cuestión del estilo ¿a quién quieres más, a papá o a mamá?
Efectivamente, habrá quien quiera más a uno que a otro, pero creo que
por lo general la comunidad de usuarios de Software Libre está
contenta con ambas vertientes. Como usuario, me quedo con la idea del
FSF, un mundo sin fin de aplicaciones sobre las que tengo muchas más
ventajas de las que podría obtener con cualquier software
privativo. Como Ingeniero en Informática quizás me atrae más la
interpretación de la OSI. He invertido un tiempo en formarme y me
gustaría vivir de ello. Además el acceso al código fuente fomenta el
aprendizaje enormemente.

Quizás sería positivo que los términos Free y Open encontraran un
equilibrio con otros nuevos como Libre. Ya hay grandes productos
adoptando esta idea, por ejemplo LibreOffice. No obstante, creo que la
situación actual es buena y que no resulta negativo que estas dos
organizaciones sigan compitiendo de manera sana con el fin de captar
adeptos para esta gran comunidad.

La Catedral y el Bazar

La Catedral y el Bazar es un artículo escrito por Eric S. Raymond en el que describe las motivaciones del éxito de Linux y de un proyecto personal, fetchmail, donde el propio autor imitó los principios de desarrollo del popular kernel. Entonces, ¿qué es la catedral? La catedral es la metodología adoptada por la FSF (e imitadores) para desarrollar sus productos. Se escribe el software, se pasa a un estado muy intensivo de pruebas y se libera. Pretende que el usuario final se tope con el menor número de errores posible. Se fundamenta en que la gente que se encarga del desarrollo son auténticos magos en su sector. Tal y como ocurre con Justo Gallego y su catedral de Mejorada del Campo. Parece coherente que este modelo funcione bien. No hay más que ver obras como Emacs o GCC nacidas en entornos de este tipo. Vale, ¿y qué es el bazar?

El bazar fue el estilo introducido por Linus Torvalds, caracterizado por la liberación temprana y frecuente y la delegación de trabajo a otros usuarios. Multitud de personas con agendas y perfiles dispares trabajando de manera conjunta. ¡Un auténtico bazar! Atendiendo a los estudios sobre Ingeniería del Software de la época, todo indicaba que sólo un milagro haría que el proyecto funcionase. Y desde luego que funcionó.

Hay quien podría pensar que fue una serie de casualidades excepcionales las que llevaron a Linux a lo más alto, pero el modelo se tendría que haber colapsado antes o después y sin embargo hoy día sigue estando activo. Tampoco habrían triunfado otros proyectos como fetchmail, donde Eric S. Raymond y la comunidad de la aplicación hicieron un fantástico trabajo. ¿Cuáles son las claves del éxito del bazar? Aunque el artículo recoge varias ideas, la más enfatizada por el autor es la vital importancia que tiene la comunidad. El usuario se tiene que sentir importante, por el simple hecho de que lo es. Debe estar motivado y la mejor manera de conseguirlo es convertirle en co-desarrollador. La liberación temprana y frecuente ayuda para conseguir ese estado de ánimo, ya que los usuarios ven el fruto de su trabajo publicado en poco tiempo. ¡Linus llegó a publicar nuevas versiones del kernel diariamente! Y si hay algo en lo que es difícil competir con la comunidad es en el debugging. Este modelo demostró que esta tarea se podía paralelizar. Unos usuarios probaban y encontraban fallos y otros los arreglaban, a veces incluso el mismo usuario encarnaba ambos roles. Tener miles de ojos revisando un programa ayudaba enormemente, no sólo por aplastante lógica numérica, sino también por los distintos puntos de vista que ofrecía cada usuario. Ésto último era posible gracias a la aleatoriedad de perfiles existentes en toda gran comunidad.

Eric Raymond no pretende desprestigiar su propia habilidad ni la de Linus, pero no cree que la importancia del éxito radique en la divinidad técnica del lider. Sin embargo sí que destaca la capacidad que debe tener el coordinador para detectar las buenas ideas que le aporta la comunidad. Manifiesta también que todo buen proyecto bazar debe nacer de una carencia y de la reutilización de algo que ya existiese, por la dificultad que tiene captar usuarios cuando no tienen ningún cacharro con el que juguetear. En las últimas líneas el autor se aventura a vaticinar que en el futuro el mundo comercial será incapaz de competir contra una comunidad y que siempre será necesaria la existencia de mentes brillantes capacitadas para dar comienzo a un proyecto.

The Code (Código Linux)

The Code es un documental que describe los inicios y desarrollo de Linux. No se podría hablar de la historia de este sistema sin mencionar al software libre, que fue una pieza clave para su éxito. En el video se recogen comentarios de muchos referentes en la historia de la informática como Linus Torvalds, Richard Stallman y Eric S. Raymond, entre otros. Aunque el video ya tiene unos años -se puede apreciar el toque noventero en las imágenes y sonidos- planteaba algunas visiones de futuro que ya se han cumplido. Sin duda, el material tiene una gran relación con la asignatura de ‘Software Libre’ del Máster. Resume casi todos los temas que hemos tratado en clase hasta el momento. El documental comienza con Richard Stallman, que describe la semejanza entre el software y las recetas de cocina, con lo que pretende explicar que no debería juzgarse a la gente por compartir código, de la misma manera que es posible compartir el modo de preparación de un plato culinario de manera natural.

La primera parte del documental se centra en Linus Torvalds, una de las personas más influyentes en la historia de la informática. Linus cuenta lo difícil que fue crear un kernel desde cero y aún más lo difícil que resultaba manejar una comunidad de gente de unas dimensiones mucho mayores que las del grupo de amigos al que estaba acostumbrado. No podía ser juez en todas las discusiones y asegura qu eparte del éxito fue delegar responsabilidades en gente en la que confiaba plenamente, esperando que dichas personas hicieran lo propio. Se exponen algunas curiosidades como el mensaje que público en el foro de Minix describiendo su idea y pidiendo colaboración. También se cuenta cómo el nombre original que se había pensado para el producto era FREAX, que se cambió por temas de marketing. Aparecen en escena Alan Cox y Dave Miller, que alaban a Torvalds describiendo su gran liderazgo.

Se puede apreciar una segunda parte que da comienzo con la nueva aparición de Stallman. En esta ocación explica la importancia d edisponer del código fuente, en unos términos comprensibles por cualquier persona. Critica la posición de Microsoft en este sentido. Cuenta la historia del sistema GNU y la unión con el kernel Linux, que en 1991 era el único componente libre que necesitaba para completar su sistema. No podía faltar sonando de fondo la emblemática ‘Canción del Software Libre’. Se agradece no tener que escucharla cada vez que reiniciamos el sistema. El documental también trata las discrepancias entre los seguidores del Free Software y los del Open Source, otro de los eternos debates todavía hoy existentes. Eric S. Raymond se convierte en el mayor representante del segundo término y afirma que tras su definición, el software libre tuvo un gran crecimiento a nivel empresarial. Hilando con los aspectos empresariales y económicos, se describe la mayor carencia de Linux, la dificultad de instalación y el desaprovechamiento del código fuente disponible, cuyo entendimiento estaba limitado a unas pocas personas. Un gran número de empresas se dan cuenta de este aspecto y empiezan a desarrollar sistemas afines a las necesidades de los clientes. La empresa que representa a este sector en el documental es Red Hat.

Finalmente se realizan una serie de conclusiones. Linus afirma que el éxito de la comunidad no se debe a que todo el mundo sea agradable, ya que no ocurre siempre así. Sin embargo, argumenta que, independientemente de la ayuda externa, siempre queda tu copia de Linux personal para poder estudiarla y adaptarla como quieras. El sistema está pensado para correr en hardware de todas las gamas, hecho que junto con la licencia GPL fomenta su expansión. Linus asegura que es cuestión de tiempo que se imponga su obra en todos los sectores. Los autores del documental se arriesgan nombrando su inminente llegada a la telefonía móvil, que se ha convertido en una realidad gracias a Android. El documental cierra con Linus diciendo que cuando pasen los años llegará un sistema operativo mejor, pero que sin duda tomará muchas de las ideas adoptadas por GNU/Linux.