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Google y patentes

Hoy leía en esta noticia que Google ha sido demandado por la violación
de una patente referente a Linux. La condena impuesta conlleva el pago
de 5 millones de dólares a una empresa que apunta maneras como Patent
Troll. Con esto, ¿se abre la veda para llevar a los tribunales a todas
las distribuciones que usan este kernel? Creo que las patentes carecen
de sentido en el software. Los programadores tienden a dar soluciones
parecidas para un mismo problema. Es algo natural. No obstante, el
problema afecta de manera mucho más pronunciada en el software
libre. ¿Cómo se puede saber si otros sistemas como Windows no están
violándola también? El secreto comercial que les permite ocultar sus
fuentes les otorga una ventaja enorme.

Las patentes tenían sentido en su momento y es posible que sigan
teniéndolo para ciertos productos en la actualidad, pero desde luego
no para tecnologías como el software. Tampoco para el estudio del
genoma humano, un campo en el que se está demostrando que su
aplicación resulta en la frustración de muchos investigadores
incapaces de afrontar los costes de utilizar una patente. Frustración
que aumenta cuando los dueños de la patente tan siquiera tratan de
explotarla. Ya que veo difícil que este sistema cese, creo que al
menos debería perseguirse el Patent Trolling, revocando todas las
patentes que únicamente se utilizan como medio recaudatorio. También
creo que debería fijarse un precio razonable por el uso de una
patente, de manera que fuese mucho más accesible para pequeñas
empresas e investigadores.

Para terminar, me resulta curioso que la patente infringida sea la
número 5.893.120. Para el próximo programilla que realice trataré de
echarle un vistazo a todas ellas antes de empezar, ¡no vaya a ser que
me convierta en un delincuente!

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Apple y su DRM

Son varias las veces en las que he leído sobre la oposición que
mantiene la FSF sobre el iPhone, pero nunca había entrado en detalle
sobre el asunto, hasta ahora. Al parecer, gran parte de la crítica se
centra en el Digital Rights/Restrictions Management (DRM). Si un
usuario desea obtener e instalar una aplicación, la única forma de
conseguirlo es mediante la App Store, que generará una firma para su
uso exclusivo en ese dispositivo. De esta manera no resulta viable
compartir la aplicación, ni modificarla, ya que la firma dejaría de
ser válida. Esto supone una incongruencia con la licencia GPL. Apple
advierte a los desarrolladores que sus Términos de Servicio primarán
sobre cualquier licencia libre. En conclusión, subir una aplicación
con licencia GPL genera un vacío legal ya que no queda muy claro que
es lo que los usuarios pueden hacer o no. Tal es el caso de la
aplicación VLC que fue retirada por Apple de su tienda a principios de
este año, acción que ha generado bastante polémica. Creo que en este
caso la razón la tiene Apple, ya que el desarrollador de VLC ha subido
un programa con una licencia incongruente. Podría haberse valido de
una licencia dual siendo la segunda licencia más adecuada para esta
situación.

En cualquier caso, no por ello soy favorable a la política que está
utilizando Apple. Disponer de todo el control sobre las aplicaciones
del usuario es el primer paso hacia la censura. Entiendo las
motivaciones de la FSF para criticar el modelo DRM, pues el iPhone
está captando una inmensa cantidad de usuarios, donde la gran mayoría
desconoce la trampa que supone la App Store. Por ello creo que Google
ha hecho un excelente trabajo con Android. Obviamente, la motivación
para desarrollar un Sistema Operativo libre no es altruista. El gran
número de usuarios de iPhone junto con el control sobre las
aplicaciones están quitando muchos beneficios a Google, principalmente
por el control sobre la publicidad que ejerce la App Store.

Personalmente, y por el momento, me posiciono del lado de Android. El
hecho de que pueda comprar cables estándar que se pueden adquirir por
precio asequible, compartir mis aplicaciones, tener libertad sobre el
uso del bluetooth y usar tarjetas de memoria SD son alicientes
suficientes para tomar esta decisión. Aunque he de reconocer que los
acabados hardware están a otro nivel, de momento trataré de ceñirme a
mis principios para evitar situaciones como ésta.

Hay una nueva corriente emergente heredera de la Cultura Libre, muy
ligada al mundo ingenieril: el Open Hardware. Los diseños y la
información asociada al componente se hacen públicos, facilitando así
el aprendizaje y permitiendo la creación de productos hardware
derivados. Uno de los referentes más representativos del Open-source
Hardware (OSHW) es la placa Arduino. Es un microcontrolador que
permite manejar entradas (provenientes de sensores) y es capaz de
generar unas salidas (dirigidas hacia actuadores), además de un
entorno que permite poner todo en funcionamiento. Cualquiera que haya
trabajado en proyectos de esta índole recordará la tediosa tarea de
programar, simular y cargar el código (generalmente en ensamblador)
con distintos programas o pagar una licencia de precio desorbitado
para un entorno completo. Me atrevería a decir que Arduino ofrece el
mejor entorno que se ha desarrollado hasta la fecha, sin coste
alguno. De hecho no es necesario ni comprar la placa ya que ofrecen
instrucciones detalladas para que crees la tuya propia. Este proyecto
está siendo muy bien acogido y ya cuenta con una gran comunidad. Se
está utilizando en un sinfín de obras, muchas de ellas comerciales.

El OSHW ha traído consigo un nuevo campo de explotación. Me gustaría
destacar el proyecto Open Source Ecology (OSE), que he conocido tras
leer este artículo. La meta del OSE es ofrecer un repertorio de
máquinaria básica muy económica destinada a países
subdesarrollados. Dicho repertorio se conoce como el Global Village
Construction Set (GVCS). Por todos es conocido el círculo vicioso
existente en este tipo de países. La ayuda en forma de comida y
medicina no es suficiente para solventar el problema a largo plazo. Es
necesario que los habitantes sean autosuficientes y para ello hay que
proporcionarles tecnología industrial y agraria. El GVCS se
caracteriza por reducir los costes en 8 veces y sobre todo por ser
OSHW. Éste último factor permite que cualquier persona pueda crear su
propia maquinaria. Para ello se proporcionarán documentos, vídeos e
instrucciones para obtener las piezas. Como comenta el autor del
artículo en las últimas líneas, el FLOSS puede traer conocimiento y
educación, pero el OSHW es capaz de aportar comida y refugio. La ética
y la moral también tienen cabida en el hardware libre.

En conclusión, creo que el OSHW es el complemento ideal para el
Software Libre. Actualmente el mundo del hardware es un mercado oscuro
caracterizado por la existencia de muchos secretos. Todo lo que
permita que el resto de mortales podamos aprender supone un gran
avance. Quizá el punto más complicado en la migración sea el de la
facilidad de distribución (por ser productos tangibles). La
proliferación de las impresoras 3D resultaría muy positivo para
mejorar esta carencia. Creo que es un mercado con mucho futuro y estoy
bastante convencido de que en breve estos productos formarán parte de
nuestra vida cotidiana.

¡Copiad malditos!

La propiedad intelectual es un tema de debate muy actual. Los
principios sobre los que se sostiene el Software Libre se están
llevando a otros sectores de la sociedad con el fin de crear
alternativas al Copyright clásico. Se está fraguando un cambio en las
reglas del juego. El documental ¡Copiad malditos! pretende acercar al
público estos nuevos modelos para desarrollar cultura, con un claro
enfoque en contra de la SGAE. Rtve ha sido muy atrevida al difundirlo
y como era de esperar no han tardado en aparecer amantes y retractores
del vídeo.

El documental se puede diferenciar en dos hilos. El primero incluye
una serie de entrevistas a representantes de ambos bandos. El segundo
hilo documenta el proceso seguido para licenciar el propio documental
con una licencia Creative Commons. El principal problema que surge en
el proceso es el de la parte musical, ya que el artista contratado es
miembro de la SGAE -lo que supongo que no es ninguna casualidad- con
lo que es necesario un permiso especial otorgado por esta entidad (que
finalmente se obtiene).

David Bravo y Javier de la Cueva encarnan a los opositores de la
SGAE. Definen como pésimo el sistema de votaciones de dicha
organización en el que el voto de una persona tiene (mucho) más peso
que el de otra que no vende. A los artistas que más venden les va bien
así y es evidente que la SGAE apenas va a sufrir cambios. Los
resultados finales, sólo unos 7000 miembros de unos 80000 pueden votar
y el 1.75% de ellos se reparte el 75% de las recaudaciones.

En cuanto a modelos de negocio, es curioso el caso de “El
Cosmonauta”, un proyecto que permite a cualquier persona convertirse
en productora del mismo. Es fácil encontrar la analogía en las
comunidades del Software Libre donde se fomenta que los usuarios se
conviertan en desarrolladores. Otros modelos que están triunfando es
el de la editora Traficantes de Sueños o incluso el Copyleft aplicado
al Derecho.

A nivel personal he encontrado alguna pega en el documental. Tratan
Copyright y Copyleft como dos conceptos completamente disjuntos,
cuando en realidad el Copyleft utiliza al Copyright para otorgar
libertades al usuario final. También deja la sensación de que todas
las licencias Creative Commons son Copyleft, cuando creo que sería más
correcto utilizar el término Share-Alike. El Copyleft no impone
restricciones sobre las obras derivadas ni impone claúsulas no
comerciales. Por todo lo demás, me parece un documental excelente para
introducir al público en esta nueva forma de entender la cultura tan
natural. Una lástima que se difunda por La 2 y no por otros programas
culturales referentes con mayor audiencia como La Noria.

Desde que Oracle ha adquirido Sun, el proyecto OpenOffice.org (OOo) ha
estado repleto de incertidumbre. Son muchos los desarrolladores,
miembros de la comunidad, que han sido expulsados y esto ha provocado
cierto descontento general. Segun Oracle, existía un “conflicto de
intereses”. Sun había encontrado un equilibrio entre empresa y
comunidad, basando su modelo de negocio en su mejor conocimiento y en
ser la fuente del producto. Oracle ha desequilibrado la balanza en
favor de sus intereses, tras introducir modelos de negocio con
limitaciones. Pero como ya ha ocurrido otras veces en el pasado, estos
movimientos no siempre traen beneficios para la empresa. En este caso,
las decisiones de Oracle han derivado en la creación de un fork
denominado LibreOffice. Este nuevo proyecto ha nacido con mucha fuerza
y ha creado su propia fundación, The Document Foundation (TDF). Ya
cuenta con una larga lista de grupos que la respaldan, tales como la
FSF, la OSI, Canonical e incluso Google. Parece que Oracle se ha dado
cuenta del poder que está adquiriendo su nuevo competidor y en los
últimos días ha decidido delegar OOo por completo a la comunidad.

En mi opinión, esta rectificación de Oracle llega con bastante
retraso. Muchos de los grandes desarrolladores y otros miembros de la
comunidad de OOo ya han migrado a LibreOffice. Que grupos como
Canonical apoyen a la TDF implica que será LibreOffice la suite
ofimática candidata para Ubuntu. Es un duro golpe para Oracle. Creo
que la reputación que ya había alcanzado OOo es lo único que puede
mantener el proyecto vivo, aunque es posible que si no llega a ningún
acuerdo con la TDF acabe por desaparecer. Los próximos meses son
decisivos.

20 años de Linux


El otro día me tope con un artículo en el que se hablaba del 20
aniversario de Linux. Se enlazaba este video promocional para
conmemorar tal fecha. El vídeo está muy centrado en Linus Torvalds y
en su historia. En la parte final del vídeo aparece como director de
una orquesta formada por los usuarios (encarnados por pingüinos) de
todo el mundo. Esto hace replantearte hasta que punto es “bazar” una
comunidad en la que todas las decisiones deben pasar por una única
persona. Entonces he recordado las palabras de Eric S. Raymond sobre
la gran importancia que tienen las decisiones del lider. Si Linus no
hubiese tenido la personalidad benevolente (en el sentido de haber
aceptado en gran medida contribuciones externas y haber delegado el
trabajo) las cosas habrían sido bien distintas. Según vas leyendo más
cosas sobre este proyecto, te vas das cuenta de que es más excepcional
de lo que puede parecer a primera vista.

Toda comunidad de cierto tamaño necesita organización. Desde el primer
día, Linus fue capaz de tomar las decisiones que equilibraron el
proyecto, equilibrio que se alcanza en otros proyectos de extensión
similar con un complejo organigrama. Tal es el caso de Apache, que
utiliza el consenso como su principal arma. Creo que estas jerarquías
son y serán imprescindibles para llevar a flote cualquier proyecto,
por lo que no deja de sorprenderme la genialidad del autor original
de este conocido kernel.

Conocer el perfil del usuario medio miembro de una comunidad de
software libre ha sido un campo de gran desconocimiento durante muchos
años. El éxito de estas nuevas formas de desarrollo cooperativas ha
suscitado la atención de muchos estudios sociales y
económicos. Gracias a ellos se han podido desmitificar muchas leyendas
úrbanas. Un estudio del grupo Libresoft de la Universidad Rey Juan
Carlos recoge que el desarrollador medio es un varón joven,
generalmente con pareja, muy unido al mundo universitario, con una
dedicación al software libre que cumple el principio de Pareto, sin
motivación egocéntrica o económica, con el único fin de contribuir a
la comunidad y aprender.

Como comentábamos anteriormente se tiran por la borda muchos
mitos. Desde luego no el referente a que es una comunidad
mayoritariamente masculina, con un aplastante 98% (¡con un error de
estadística del 3.5%!) de hombres. Me aventuraría a decir que una
mujer podría verse injustamente discriminada en un entorno de estas
características.

El desarrollador suele estar muy vinculado con el mundo universitario
y es que la gran mayoría de ellos suele tener su primera toma de
contacto con el SL en esta etapa de su vida. Es gente muy
preparada. Sin embargo no se cierra puertas a nadie, no se manifiesta
el concepto “titulitis” muy extendido en esos clásicos foros de
Ingenieros Vs Grado Medio. Aquí la gente es respetada por lo que sabe
y sobre todo por lo que aporta, no por todas las medallas que cuelgan
de su currículum.

El desarrollador medio, muy a pesar de la idea general, no tiene la
pretensión de convertirse en un ídolo de “masas”. El estudio
manifiesta que los grandes personajes del Software Libre son más
conocidos por sus polémicas que por sus habilidades técnicas. Esto se
prueba con el hecho de que los desarrolladores de las aplicaciones más
utilizadas eran tan conocidos como varias personas que no
existían. Tampoco pretenden obtener grandes beneficios económicos.

Llegados a este punto, podemos afirmar que el verdadero motor que
mueve las comunidades de Software Libre es el interés por aprender,
por compartir y por divertirse. Resulta curioso que en una sociedad como
la que habitamos, todavía se puedan vislumbrar brotes de sensatez
donde estos valores tan positivos priman sobre todos los demás.